Si pudiéramos, por un momento, enmudecer una escena tan cotidiana como salir a la calle tomaríamos real conciencia de todos los sonidos que nos rodean diariamente, y sin embargo no prestamos atención.

Sin embargo, y aunque a todos disfrutamos de sonidos como la música o el cantar de los pájaros, cuando éstos pasan cierto umbral, se convierten en ruidos que pueden afectar nuestra salud más de lo que creemos.

De acuerdo a un informe de la Agencia Europea de Medio Ambiente en España, por ejemplo, los ruidos generados por el tráfico causan la muerte prematura de alrededor de mil personas por año; y cerca de 4 mil personas consultan en hospitales y centros médicos por molestias.

De hecho se calcula que, en este país, 2 millones de personas están expuestas a padecer niveles de ruido excesivos provocados por el tráfico durante el día (más de 55 dB) y 9,5 millones, durante la noche (más de 50 dB). Si se tiene en cuenta a toda Europa, suman más de 100 millones de personas las expuestas a estos niveles molestos de ruido, y son 10.000 los casos de muerte prematura por año.

¿Cuáles son los mayores generadores de este ruido molesto? 

En el informe en primer lugar aparece el tráfico, le siguen los ferrocarriles, los aeropuertos y, por último, las áreas industriales.

Pero a éstas, además, podríamos agregar las actividades de construcción y algunos hábitos sociales, aunque el nivel de incidencia es menor.

¿Qué es la contaminación acústica? 

La contaminación acústica o sonora es el exceso de sonido que modifica las condiciones normales de un ambiente determinado. Se refiere, básicamente, al ruido que puede generar daños en la calidad de vida de las personas, incidiendo negativamente sobre su salud física y mental.

A diferencia de otros tipos de contaminación, la sonora es más difícil de cuantificar, no tiene un efecto acumulativo en el medio (pero sí en las personas), se localiza en sitios muy concretos; se percibe solo por el sentido del oído.

Según la OMS, el ruido del tráfico por carretera es el segundo peor estresante medioambiental que afecta a la salud humana en Europa, detrás la contaminación del aire por partículas finas. Estar expuesto a un nivel de ruido por encima de los 65 decibelios no solo genera molestias, y estrés, sino también irritabilidad, problemas de sueño, pérdida de atención, pérdida progresiva de audición, afecciones en las capacidades cognitivas e incluso enfermedades cardiovasculares y respiratorias que llevan a muchos a la muerte.

Según esta organización, de hecho, el oído tarda cerca de 36 horas en recuperar su sensibilidad auditiva normal, después de estar expuesto a sonidos estridentes.

Los sitios más ruidosos

Según el estudio, las capitales más ruidosas son: Sofía, Bucarest, Tallin, Dublín, Oslo y Praga. Por el contrario, Estocolmo, Berlín, Zagreb, La Valetta, Reikiavik, París, Amsterdam y Londres son las menos ruidosas.

Además, según otro estudio de Mimi Hearing Technologies GmbH, llamado The Worldwide Hearing Index (el índice mundial de audición), las ciudades que más padecen la contaminación acústica son:

1. Cantón (Guangzhou), China
2. Nueva Delhi, India
3. El Cairo, Egipto
4. Bombay, India
5. Estambul, Turquía
6. Beijing, China
7. Barcelona, España
8. Ciudad de México
9. París, Francia
10. Buenos Aires, Argentina

Cada 6 de agosto se celebra el Día del No Ruido, para tomar conciencia sobre los daños que provoca el ruido en la salud , y promover así las acciones en contra de la contaminación acústica.

¿Qué puedes hacer tú? 

  • Mejora el aislamiento de tu casa.
  • Usa tapones para tus audífonos si debes viajar mucho en una gran ciudad.
  • Aleja de tu dormitorio cualquier máquina o dispositivo ruidosa.
  • Planta un árbol, ya que ayudan a absorber el sonido.
  • Cuida el volumen en que escuchas música.
  • No toques la bocina innecesariamente.
  • Respeta los horarios de descanso dentro de tu barrio.
  • Viaja cuando puedas a un sitio tranquilo.
  • Mantente informado sobre las legislaciones que regulan este tipo de contaminación en tu país.

¡Cuida tus oídos!  

FUENTES: