Si tú como yo tienes un gato seguramente sabrás que muchas veces y por alguna extraña razón deciden acercarse e interactuar con nosotros.

La gran parte de las veces su forma de demostrar cariño es con arañazos y mordiscos, pero también hay veces en que deciden amasar sobre nosotros e incluso lamernos.

Ya hemos respondido anteriormente por qué los gatos amasan, pero queda una pregunta que aún no tiene respuesta: ¿Por qué los gatos lamen a las personas?

1. Es una forma de socializar

Los gatos pequeños suelen lamerse entre ellos constantemente como una forma de ayudarse y relacionarse.

Los gatos adultos aunque no lo hacen tan seguido también lo hacen, sobre todo como una forma de ayudar a otros gatos a limpiar aquellas partes de su cuerpo que no logran alcanzar (como sus hermosas orejas o su larga y flexible espalda).

Quizás si tu gato te lame solamente quiere interactuar contigo. No seas cruel, deberías darle una lamida tú también.

2. Te tiene confianza y quiere protegerte

Si tu gato te lame muy seguido quizás está intentando bañarte. No necesariamente significa que seas una persona sucia, sino que como tu gato te quiere y te tiene confianza ha decidido bañarte como lo hacía su madre cuando era pequeño.

Su intención seguramente es protegerte de todos los virus y las bacterias que rondan nuestro planeta amenazando nuestra salud. ¡Gracias, gatitos y gatitas!

3. Tiene mucha ansiedad

Muchas veces los gatos se sienten estresados (supongo que dedicarse a comer y dormir no es tan simple como parece).

Una de las formas que tienen los gatos para deshacerse de su estrés es lamer. Ellos pueden dedicarse a lamerse a sí mismos o a lamer plástico, tela, alfombras, vidrio o tu asombroso y adictvo rostro.

¿Por qué su lamida es rasposa?

Recordemos que los gatos no han evolucionado —por lo menos hasta ahora— para lamer a los seres humanos. Sus lenguas cumplen dos grandes funciones que son la ingesta de comida y la higiene.

En base a estos requisitos sus lenguas cuentan con pequeños ganchos de queratina —el mismo material del que están hechas sus uñas— que les permite raspar la carne de los huesos para poder comerla funcionando también como una especie de peine capaz de recoger y limpiar la suciedad de su pelaje.

Así que recuerda: si tu gato te lame demasiado puede ser por cualquiera de estas 3 razones e incluso por las 3 al mismo tiempo.

Si quieres que deje de hacerlo ya sabes: deberás resignarte, pues ellos jamás respetarán nuestras órdenes.