Corres, vas a clases de gimnasia, caminas al trabajo, haces abdominales todas las noches religiosamente y aún así no ves ni un solo reflejo de eso en tu cuerpo. Sin lugar a dudas debe ser una experiencia muy frustrante, pero ¿has observado otros aspectos de tu rutina además de las calorías que quemas con el deporte?

Por desgracia (o por fortuna) la cantidad de ejercicio que practicamos no es la única forma en que perdemos peso, algo que probablemente sabías. Pero de lo que tal vez no estabas al tanto es que no adelgazarás si mantienes los mismos hábitos alimenticios.

La importancia de la dieta

Muchos especialistas hacen referencia al 70-30. Esto significa que la influencia de la alimentación a la hora de bajar de peso es de un 70 % y la del ejercicio es de un 30 % (sí, la diferencia es muy grande).

La razón por la que no pierdes peso

Por muchos abdominales que hagas antes de dormir, si no renuncias al helado que comes cada tarde que regresas del gimnasio, difícilmente veas tus abs marcados. Eso es lo que los especialistas le repiten una y otra vez a sus pacientes: «la recompensa alimenticia» por el esfuerzo realizado en el gimnasio es lo que no les permite adelgazar.

Lo que comemos también es muy importante, los nutricionistas sugieren consumir más proteína, más fibra y menos azúcar y carbohidratos refinados. Al mismo tiempo, recomiendan comer hasta estar satisfecho pero un 80 %.

¿Cómo bajar de peso con el ejercicio?

Para perder peso todos sabemos que es necesario que haya un déficit calórico. Y por eso es muy importante asegurarse de consumir una cantidad menor de las calorías consumidas. Por ejemplo: en lugar de beber un licuado de 300 calorías luego de salir a correr, es preferible beber uno de 150.

El tipo de ejercicio que realizamos también es muy importante. Salir a caminar dos veces por semana probablemente no sirva para alcanzar un déficit calórico. Los entrenamientos de alta intensidad tales como el HIIT son los más recomendables para ejercitar todas las partes del cuerpo efectivamente.

Como ves, el hecho de que no veas resultados no se debe a que tienes una condición hormonal o que no es suficiente la cantidad de ejercicio que practicas. Simplemente tienes que prestar más atención a lo que pones en tu boca y asegurarte de que las «premiaciones» luego de volver del gimnasio no terminen arruinando todo el esfuerzo.