Beneficios de beber agua en ayunas

Nuestro organismo está formado en su mayoría por agua, un 75% de los músculos es agua, es por ello que es importante consumir agua a diario para tener una buena salud.

Gracias a la ingesta de agua provocamos una mayor diuresis con lo que favorecemos la eliminación de toxinas previniendo ciertas enfermedades.

Los expertos hacen hincapié en la importancia de beber agua en ayunas.

Pero, ¿por qué?

Según el Instituto Europeo de Hidratación el agua es el solvente que permite muchas de las reacciones químicas vitales del organismo y mantiene las funciones corporales.

Cinco beneficios de beber agua en ayunas

  1. Una adecuada hidratación es importante para un funcionamiento correcto del cerebro. Cuando estamos adecuadamente hidratados, las células del cerebro reciben sangre oxigenada y el cerebro se mantiene alerta.
  2. El consumo adecuado de agua es esencial para que los riñones funcionen bien, ayudándolos a eliminar residuos y nutrientes innecesarios a través de la orina.
  3. Mejora el tracto digestivo ya que el agua es necesaria en la disolución de nutrientes para que estos puedan ser absorbidos por la sangre y transportados a las células.
  4. El agua es un gran aliado para la piel ayudando a mantener la elasticidad de la misma y su tonicidad.
  5. El agua actúa como un lubricante para los músculos y las articulaciones: ayuda a proteger a las articulaciones y a que los músculos funcionen correctamente.

“Terapia del agua”

Japón es uno de los países más populares en cuanto al consumo de agua con el estómago vacío.

Los japoneses siguen lo que se conoce como la “terapia de agua”

Aunque no hay estudios científicos que lo verifiquen, la Asociación Médica de Japón dice que este tratamiento conocido como la “Terapia del Agua” es efectiva para numerosas enfermedades, entre ellas, dolencias cardíacas.

Consiste en los siguiente:

  • Al despertarse hay que tomar 4 vasos de agua, antes incluso de cepillarte los dientes.
  • No se puede tomar nada hasta 45 minutos después de beber el agua.
  • Pasado este tiempo puedes comer y beber de forma habitual.
  • Después de desayunar no se puede comer ni beber nada hasta dos horas después. Tampoco después de la comida ni la cena.
  • El agua debe estar a temperatura ambiente o tibia, preferiblemente y no debe contener flúor u otros químicos (se evitan con filtro de agua).