Aceite de coco: los riesgos y beneficios que tiene para la salud

Aunque se habla mucho de sus efectos positivos en el organismo, el aceite de coco también tiene consecuencias secundarias que pueden ser una desventaja.

En la búsqueda de llevar un estilo de vida más saludable, el aceite de coco ha ido entrando de a poco en la dieta de las personas, ya que tiene muchas características y propiedades positivas tanto para la salud como para la belleza.

Las personas empezaron a cambiar los aceites vegetales por el de coco, ya que contiene propiedades medicinales. Además, puede ser usada como una fuente rápida de energía y puede tener efectos terapéuticos sobre la epilepsia y el Alzheimer.

La nutricionista de AIN Chile, Catalina Miranda, menciona que el aceite de coco provoca disminución del apetito y reducción de peso. “Las grasas que contiene hace que el cuerpo acelere el metabolismo basal y queme más calorías”.

 

El aceite de coco disminuye el apetito y reduce el peso.

Mejora el nivel de colesterol

Optimiza el nivel de colesterol en la sangre y disminuye el riesgo de sufrir enfermedades cardiovasculares. Además, reduce los niveles de colesterol total, el LDL y eleva el HDL.

Disminuye el apetito

Los triglicéridos (tipo de grasa que se encuentra en la sangre), produce compuestos químicos (cétonicos) que reduce el apetito y afecta positivamente al peso corporal.

Acelera el metabolismo basal

Los triglicéridos del aceite aumentan el gasto energético del organismo, es decir, consumir entre 15 y 30 gramos diarios acelera el metabolismo hasta un 5%.

Quema más calorías

Al acelerar el metabolismo, se le disminuye tensión al páncreas, por lo que quema más energía y grasa. Por este motivo, el aceite ayuda a reducir la grasa abdominal.

El aceite de coco está compuesto por 92% de grasa saturada.

Sin embargo, una investigación publicada este año en la revista médica Nutrition Reviews  reveló que el aceite de coco, compuesto por 92% de grasa saturada, eleva menos el colesterol LDL que la manteca, pero más que los aceites vegetales insaturados.

Así, las personas con problemas cardíacos no deberían consumir este tipo de aceite.

Por lo tanto, si no se consume de manera moderada, produce efectos secundarios que pueden dañar la salud y el organismo.

Según la nutricionista Catalina Miranda:

  • El aceite de coco es alto en calorías, por lo que hay que dosificar y no sobre pasar los 30 ml por día.
  • Su uso diario en grandes cantidad provoca sobrepeso u obesidad.
  • Contiene grasas saturadas, por lo que altas dosis podría afectar en el perfil del colesterol en el caso que no se dosifique y no se use de manera correcta.
  • No es recomendable su uso en frituras para que no cambie su composición ni afecte negativamente al organismo. Es preferible usarlo a temperaturas más tibias en vez de altas, como por ejemplo en cremas de verduras, al vapor o en postres a baño maría.

La nutricionista aconseja que lo mejor es el agua de coco, “ya que la parte de grasa no se encuentra en ella, pero sí los minerales, muy hidratante e ideal para dietas y deportistas. Además, es baja en calorías”.

 

 

Fuente t13